jueves, 1 de enero de 2015

Esa Canción

Esa canción

Esa canción, la recuerdas,
yo pienso que sí porque todo el mundo recuerda una canción
esa que es especial y que al escucharla se recuerdan esos momentos,
como si fueran un minuto de este día

Aunque pasen los años y el tiempo haga lo suyo
con muestras mentes y nuestros cuerpos
esa canción que escuchamos un día
nunca se olvida, nunca se acaba
cuando menos lo pensamos, en algún lugar hay
alguien mas escuchándola

Hasta la piel se me eriza
cuando la vuelvo a escuchar
parece que fuera hoy y hasta el alma vuelve a rejuvenecer
yo creo que tu también la recuerdas, en algún momento
de tu vida y aunque estés lejos vuelves a sentir lo mismo que yo
esa canción es nuestra y tiene el poder de elevarte a los cielos,
tan alto que no quieres descender por nunca jamás.

Dónde estarás?

                                                                  (Dónde estarás?..Carlos Rivera)
Partiste sin avisar
pensé que como todos los días llegarías a la misma hora
pero hasta el Sol demoró un poco más en ocultarse,
para no desesperar a mi paciencia

Ya van varios días que no te veo
que no sé nada de ti y te extraño
es algo así como que despierto pensando en ti
y me duermo haciendo lo mismo,
la mente almacena nuestros sentimientos 
y son ellos los que delatan nuestra forma de vivir el día a día
Hoy sentí tu perfume
y luego vi tu rostro por ahí en las nubes de mi conciencia
me he obligado a pensar
que es un mensaje a la distancia
no sé si de este mundo o de otro
pero eras tú
de eso si estoy seguro, a lo mejor estábamos más conectados
de lo que pensábamos
y esas conexión será las que me comunica
que aun no sabiendo donde estás, estas.

No sé si conformarme con la señales que recibo
o seguir buscando
quien sabe qué hacer cuando la vida, es una clase que nunca termina
donde no hay campanilla para recreos
ni apoderado que te represente para vivirla.
Uno siempre le pregunta a la corazón que hago, que hago
a veces responde y no lo entendemos, a veces responde y no lo escuchamos
a veces responde, a veces.
Solo quiero que estés bien
y que nada te dañe
no es fácil decir adiós, pero si el viento ya no sopla a tu favor
hay que cambiar el rumbo
no  se puede llegar ningún puerto esperando nada.